El Congreso Internacional de Mindfulness celebrado estos días en Zaragoza ha dejado una pregunta en el aire: ¿Cuál es el futuro del Mindfulness? ¿Seguirá basándose en los programas grupales tipo MBSR, de ocho semanas de duración, con prácticas en casa y sesiones semanales de dos horas y media, o vamos hacia otros modelos? ¿Continuará la tendencia actual de trabajar el desarrollo de la compasión o evolucionará hacia el tratamiento de otros aspectos como la ecuanimidad?

Es difícil saberlo, de hecho, el psiquiatra Javier García Campayo, director del congreso, tampoco se ha atrevido a desvelar estas incógnitas, aunque su intervención dejó entrever que augura que la tendencia será un aumento del interés por las tradiciones contemplativas procedentes de Oriente. Lo que sí ha certificado el director del congreso es que el encuentro de Zaragoza ha sido un éxito, tanto por la cantidad y calidad de las ponencias, como por el número de participantes.

Sea como fuere, llenar un congreso de cuatro días sobre Mindfulness con 600 participantes no es tarea fácil. Y menos aún, que todas las jornadas tengan contenidos de calado y que la organización de ponencias y talleres funcione como un reloj. Por eso, desde Camino del Cambio felicitamos García Campayo y a todo su equipo por la gran labor que han llevado a cabo estos días.

En Zaragoza se han presentado decenas de intervenciones teóricas y prácticas, en las que se ha contado con figuras de primer nivel, empezando por el propio Jon Kabat-Zinn, a quien tuvimos el placer de entrevistar en Camino del Cambio

El congreso  ha constatado lo que sabemos desde hace uno años. El Mindfulness es una técnica, y una forma de entender la vida, que va al alza en todo el mundo. Se aplica en las escuelas, en las empresas, en la sanidad (ya sea en la lucha contra los trastornos alimentarios, las adicciones, los trastornos límites de personalidad y el tratamiento del dolor crónico), para hacer frente a la ansiedad y el estrés, en el deporte, en la política y hasta en la preparación de la policía y las fuerzas armadas.

Durante la sesión inaugural, el propio Kabat-Zinn destacó que estamos asistiendo “a un verdadero despertar”, porque hace 30 años era impensable que la medicina tuviera en cuenta la meditación. “Y ahora los mejores científicos y médicos del mundo la estudian para incluirla en sus tratamientos”,  afirmó.

La extensión de las técnicas de conciencia plena ha venido acompañada por un interés general sobre las tradiciones contemplativas orientales y el budismo. García Campayo lo resumió con estas palabras: “Una de las marcas del siglo XX ha sido el acercamiento de Occidente a las culturas orientales… pero no a través del budismo, sino del Mindfulness”.

Y esta componente ética, altruista, con la que el budismo contempla el Mindfulness (es la religión que más lo ha estudiado), ha sido uno de los temas centrales de las jornadas que se han celebrado en Zaragoza. Kabat-Zinn aleccionó en este sentido a los instructores en la apertura del congreso. “Nuestro trabajo es sagrado, porque las personas también lo son. Hemos de encarnar lo que les pedimos que hagan”, advirtió.

Uno de los riesgos a los que se enfrenta el Mindfulness es que acabe convertido en una mercancía más de la sociedad de consumo

La oferta de cursos y formaciones crece por doquier y, como ironizó García Campayo, “solo falta que aparezca un curso de mindfulness para jugar al parchís”.

Pero se trata de una técnica eficaz, y por eso las administraciones siguen apoyándola. Uno de los países más avanzados en este campo es Gran Bretaña, que la ofrece a sus parlamentarios, mientras que el sistema sanitario de ese país se plantea utilizarla para sustituir a los antidepresivos.

Willem Kuyken, de la Universidad de Oxford, ha presentado un estudio que concluye que el Mindfulness es una alternativa a los antidepresivos

“Actualmente hay 350 millones de personas con riesgo de sufrir una depresión en los países occidentales”, ha recordado este especialista, que ha reivindicado el carácter científico y clínico de esta práctica.

Una afirmación que también suscribe al profesor de la Universidad de Harvard, Zev Schumann-Olivier, que ha recordado que el 30% de las Escuelas de Medicina en Estados Unidos ya incluyen Mindfulness en sus planes de estudio.

Unos de  los testimonios más impactantes han sido los de Valerie Mason-John y Vidyamala Burch, autora de ‘Tú no eres tu dolor’, que han narrado en primera persona sus éxitos en la lucha contra las adicciones y el dolor crónico

Burch, emocionada, hizo toda una declaración de intenciones de su programa Respira Vida Breathworks: “Cuando tenía 16 años sufrí una lesión medular grave. He vivido 40 años con dolor hasta que descubrí el Mindfulness, y no quiero que nadie más vuelva a pasar por eso”.

El congreso también ha servido para dar a conocer los ganadores, entre los casi 80 póster científicos que se presentaban a la primera edición del Premio Jon Kabat Zinn, que en esta ocasión estaba dotado con 5.000 euros, y que ha recaído en las investigadoras colombianas Susana López Roque, Esperanza Alegría y Vanessa Llanos por su trabajo titulado ‘Prevention of child sexual violence based on Mindfulness’ (Prevención de la violencia sexual en los niños basada en Mindfulness) .

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